El agua, elemento clave de los modelos conceptuales en el Amazonas

Por: Oscar Gómez

La idea que subyace tras el título de este artículo concierne al desarrollo de herramientas que admitan la evaluación, el análisis y la interpretación de escenarios de intervención en el entorno amazónico, principalmente en aquellas actividades focalizadas en el aprovechamiento de combustibles fósiles.

Es innegable que el aprovechamiento de los combustibles fósiles contenidos en el subsuelo conlleva siempre generar una perturbación. Cuando se trata de un bioma como el de selva, en particular en el entorno amazónico, donde se conjugan y conviven elementos biológicos, sociales, dinámicas y ciclos (como la dinámica hidrológica, el tipo de suelo, el ciclo de nutrientes, las cadenas tróficas, corredores biológicos, etc.) dentro de los ecosistemas que componen dicho bioma, se acentúa la complejidad de las posibles estrategias de gestión ambiental asociadas a las afectaciones que se derivan de procesos, como la exploración y la producción de hidrocarburos Po ello es obligada la comprensión de la compleja interrelación entre los elementos referidos, así como el reconocimiento de los escenarios de afectación y el planteamiento de hipótesis orientadas a simularlos.

Se deriva de lo anterior que, la investigación de la historia de un sitio contaminado (ergo, una perturbación), así como la recopilación de datos a través de la caracterización, son parte integral del proceso de evaluación ambiental de este. No obstante, surge la obligada pregunta: ¿Cómo debemos interpretar y utilizar esta información?

Poder entender, incluso simular, las implicaciones ambientales a las que pudieran conducir potenciales perturbaciones a un entorno natural –en el caso que ocupa este artículo, a un entorno amazónico– requiere de una herramienta que permita conceptualizar y recrear la interacción perturbación-entorno, la cual es conocida como “modelo conceptual”.

Un modelo conceptual[1] sensu stricto corresponde a una hipótesis de trabajo que simula, describe o representa la fuente del contaminante y su naturaleza química, la probable interacción de este con las diferentes matrices ambientales afectadas, los procesos biológicos, físicos y químicos que modulan o determinan el transporte del contaminante, así como las vías de exposición de este hacia los  potenciales receptores, dentro del entorno -natural, industrial, urbano o mixto, en la que se localice.

Como se refirió antes, los ecosistemas que conforman el bioma amazónico guardan una estrecha relación con los factores climáticos, edafológicos, geomorfológicos, bióticos, etc., que en este bioma tienen lugar. Destaca particularmente, en modelos conceptuales en un entorno amazónico, la dinámica hidrológica, la cual se comporta como el vaso comunicante entre los sistemas que integran el bioma de selva.

El desarrollo de un modelo conceptual de un área contaminada en un entorno amazónico requiere de un adecuado entendimiento de la dinámica del factor hídrico (agua superficial, subterránea o la precipitación) para que este modelo pueda ser considerado como una hipótesis válida de trabajo o una aproximación correcta a lo que pueda ocurrir en este área.

Para entornos de selva, las cuencas hidrográficas se consideran como la unidad mínima de evaluación para un área o sitio impactado al momento de desarrollar un modelo conceptual, bajo una dimensión espacial y geográfica coherente con la magnitud del área contaminada y de acuerdo con la escala de evaluación.

Se distinguen otros elementos relevantes en el diseño de un modelo conceptual en un entorno amazónico, como lo son el tipo de suelos, la geología, la forma del terreno (que determina los patrones de drenaje), la cotidianidad y hábitos de las comunidades nativas, así como la naturaleza química del contaminante. No obstante, se reconoce la matriz ambiental “agua” como el factor determinante y preponderante sobre la dinámica de los contaminantes en el medio, hasta sus potenciales receptores finales (bióticos o abióticos).

Se trata de una herramienta iterativa, dinámica, cuyo nivel de detalle debe resultar coherente con la complejidad del sitio y de su entorno, donde la definición o comprobación de hipótesis descritas en el modelo están sujetas al conocimiento que, sobre el escenario de contaminación bajo evaluación, se maneje. De acuerdo con esto, resulta vital la focalización de esfuerzos para lograr, de la manera más asertiva, un adecuado, suficiente y representativo levantamiento de información en campo.

De esta manera, para el tema que atañe a este artículo, resulta una premisa incuestionable la especial atención que requiere la obtención de información suficiente para desarrollar el modelo conceptual en un entorno amazónico, fundamentado en los procesos que se han descrito previamente.

LITOCLEAN, empresa líder en consultoría y remediación ambientales en Perú, posee una vasta experiencia en la evaluación de sitios contaminados, así como en el desarrollo de modelos conceptuales en diversos entornos que van, desde el amazónico o selvático, hasta entornos urbanos, comerciales o industriales.


[1] E1689-95 (2008) Standard Guide for Developing Conceptual Site Models for Contaminated Sites

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