Contaminantes emergentes: un desafío a abordar

Los microplásticos, los antibióticos y los PFOA y PFOS son algunos de los nuevos compuestos que se estudian para conocer su posible impacto ambiental.

El gran desafío en el sector medioambiental actualmente es estar en continuo aprendizaje, ya que las regulaciones, las técnicas de producción, el desarrollo de nuevos materiales e incluso los contaminantes pueden cambiar constantemente. Ante este escenario, es necesario el conocimiento de un grupo multidisciplinario de profesionales que generen ideas para resolver cada proyecto.

De entre las novedades a las que nos enfrentamos, destacan los contaminantes emergentes. No existe una definición estandarizada para ellos, pero podríamos decir que son aquellos químicos de origen natural o sintético, microorganismos y materiales que son potencialmente contaminantes pero que no son monitorizados habitualmente y, por lo tanto, no se dispone de datos estandarizados ni revisados sobre su impacto en la salud humana y en los ecosistemas, así como aquellos químicos y materiales sobre los que los estándares y legislaciones se encuentran evolucionando según nuevos aportes de la ciencia.

En algunos casos, el vertido de químicos emergentes al medio puede haber ocurrido durante un largo periodo de tiempo, pero no se ha reconocido hasta que se han desarrollado nuevos métodos de detección. En otros casos, la síntesis de nuevos químicos o los cambios en los métodos de desecho pueden haber creado nuevas fuentes de contaminantes emergentes.

El origen de estos contaminantes es múltiple, como también lo es su presencia en el subsuelo y su grado de alcance sobre los distintos acuíferos. Los aportes a los acuíferos pueden proceder de las plantas de tratamiento de aguas que reciben aguas residuales residenciales conjuntamente con las provenientes de establecimientos sanitarios, de zonas residenciales que cuenten con cámaras sépticas que presentan filtraciones, de vertidos originados por la actividad agrícola-ganadera, rellenos sanitarios, instalaciones asociadas a la aviación con uso de grandes cantidades de sustancias para extinguir fuego o productos retardadores de llama, etc.

Actualmente, se consideran contaminantes emergentes compuestos químicos de naturaleza diversa; de entre ellos, destacan, por el interés que suscitan, los microplásticos, los antibióticos y otros productos farmacéuticos y los PFOA y PFOS. Su estudio es un reto para las comunidades científica y medioambiental y requiere de un trabajo conjunto de todas ellas con el fin de definir las mezclas de compuestos que se deben analizar, conocer sus propiedades toxicológicas individualmente o en una mezcla compleja, disponer de laboratorios que demuestren solidez en su detección, así como entidades de regulación aplicando criterios armonizados, etc.

Desde el ámbito de la consultoría medioambiental se deberá maximizar la interacción con las diferentes áreas que serán partícipes de los estudios que incluyan a los contaminantes emergentes. Será primordial lograr un  consenso transversal en su regulación, análisis y remediación.

The SI changes the definitions of kilo, ampere, kelvin and mol.

On the 20th of May, came into effect the revision of the International System of Units (SI), in order to adapt to the world measurements requirements.

Since May 20th, a kilo is not the same kilo we used to know anymore. Coinciding with the World Metrology Day, the revision of the International System of Units, (SI, abbreviated from the French Système International (d’unités)) came into effect. Since then, the kilogram, the ampere, the kelvin and the mol have been redefined in relation to its numerical values, fixed from physical fundamental constants and will inherit the associated uncertainties.

Image from the Spanish Metrological Centre

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LITOCLEAN apuesta por la remediación sostenible

La compañía aplica cada vez más técnicas como la biorremediación e investiga su viabilidad en diferentes escenarios.

El sector de la descontaminación de suelos y aguas subterráneas apuesta cada vez más por remediaciones sostenibles y respetuosas con el medioambiente. En este escenario, la biorremediación juega un papel importante y es una de las técnicas más estudiadas actualmente, una apuesta de presente y de futuro.

LITOCLEAN lleva tiempo aplicando técnicas de biorremediación en proyectos de descontaminación de hidrocarburos y otros contaminantes derivados del petróleo, y ha investigado su viabilidad también en casos de contaminación por compuestos orgánicos clorados.

La biorremediación es la utilización del metabolismo de las bacterias con el fin de degradar contaminantes. Éstas utilizan la energía liberada durante la degradación para crecer y reproducirse, lo que consigue que el proceso funcione por sí solo mientras haya contaminantes presentes en el ecosistema. Durante el curso de la degradación, que debe ser completo, las bacterias pueden transformar los contaminantes en compuestos inocuos, como pueden ser el eteno y el etano, por ejemplo. Sigue leyendo

El SI cambia las definiciones del kilo, el amperio, el kelvin y el mol

El 20 de mayo entró en vigor la revisión del Sistema Internacional de Unidades, que evoluciona para adaptarse a los requisitos de medición mundiales. 

Desde el 20 de mayo de 2019 un kilo ya no es un kilo tal y como lo conocíamos. Coincidiendo con el Día Mundial de la Metrología, ha entrado en vigor la revisión del Sistema Internacional de Unidades (SI), en la que el kilogramo, el amperio, el kelvin y el mol se redefinen en términos de valores numéricos fijos de constantes de la naturaleza y heredarán sus incertidumbres asociadas.

Imagen del Centro Español de Metrología

El SI es un sistema coherente de unidades, que permite cuantificar cualquier magnitud medible de interés en la investigación, la industria, el comercio o la sociedad, en infinidad de campos muy variados. Se definió y estableció formalmente en 1960 y desde entonces se ha revisado de forma parcial en algunas ocasiones, con el fin de dar respuesta a las necesidades de la ciencia y la tecnología.  Esta vez, su revisión ha sido más profunda.

El resultado de esta revisión es una definición más coherente y fundamental de todo el SI, prescindiendo de realizaciones prácticas basadas en artefactos materiales, como era el caso hasta ahora del prototipo internacional del kilogramo, con posibilidad de pérdida y fuertes limitaciones de estabilidad a largo plazo, pasando a realizaciones prácticas más exactas, además de reproducibles en cualquier tiempo y lugar.

Imagen del Centro Español de Metrología

El uso de constantes de la naturaleza para definir las unidades de medida internacionales permitirá a la comunidad científica y a la industria obtener y diseminar con mayor exactitud sus mediciones, desde las más pequeñas hasta las más grandes, cumpliendo así con los requisitos de medición modernos.

Este cambio debe servir para fomentar el desarrollo de las nuevas tecnologías en espera.

The soil condition, a key factor on a Due Diligence

Before executing a sales operation or an investment in a plot of land or in a company, it is highly recommended to consider the soil situation, in order to avoid future problems.

When an investor starts a process of buying a company, plot of land or industrial warehouse, the historical and the present state of the soil must be taken into account, since they are determinant for the price as much as for the duration of the operation, not to mention eventual responsibilities related to it.

Just like auditions are executed before a sales operation or investment to evaluate the assets and financial risk, the same should be done in regard to the environmental factor. An Environmental Due Diligence (EDD) allow us to know the environmental record of the business or land, in which there are included the demanded requirements, the level of implementation, the derived responsibilities and associated costs, something that becomes especially important in the case of industries.

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El estado del suelo, factor clave en una Due diligence

Antes de ejecutar una operación de compra o inversión de un terreno o empresa, conviene mirar al suelo para evitar problemas futuros.

Cuando un inversor inicia un proceso de compra de una compañía, terreno o nave industrial, ha de tener muy en cuenta el estado del suelo y todo su histórico, ya que es un factor determinante tanto para el precio como para el tiempo final de la operación, sin olvidar las posibles responsabilidades asociadas.

De la misma manera que se realiza una auditoría previa a una operación de compra o inversión para evaluar los activos y los riesgos financieros, se ha de hacer con el factor medioambiental. Una Environmental Due Diligence (EDD) permite conocer el historial ambiental del negocio o el terreno, en el que se incluyen los requerimientos exigidos, el grado de cumplimiento, las responsabilidades derivadas y los costes asociados, algo que cobra especial importancia en el caso de industrias.

Se debe tener en cuenta que actividades pasadas en un determinado terreno han podido afectar a la zona y que la contaminación del subsuelo permanece si no se actúa sobre ella, por tanto, se puede heredar de unos propietarios a otros. Para evitar sorpresas, es aconsejable realizar una correcta investigación del subsuelo y un Análisis Cuantitativo de Riesgo que determinen cuál es la situación del suelo y contemplen todos los escenarios posibles, tanto legales como económicos.

No atender a este aspecto puede suponer un retraso en los tiempos previstos para iniciar una actividad o construir en un terreno, un aumento del coste final de la operación o incluso responsabilidades legales.

El equipo de Litoclean está formado por profesionales cualificados y con un alto grado de experiencia en la caracterización del suelo y su tratamiento, que darán toda la información necesaria al cliente para que pueda tomar la decisión correcta en el proceso.

LITOCLEAN supera los objetivos marcados en un proyecto de remediación de suelos y aguas

La limitación de espacio fue uno de los obstáculos que los profesionales tuvieron que superar para conseguir el éxito del trabajo.

En cualquier proyecto de remediación es importante saber adaptarse a las circunstancias y tener capacidad de perseguir los objetivos marcados pese a las dificultades. Bajo esta máxima, Litoclean consiguió remediar más de 37.000 m3 de tierras afectadas y más de 124.000 m3 de aguas, una cifra muy por encima de los objetivos planteados inicialmente, en un puerto industrial donde se habían desarrollado actividades del sector alimentario y textil. En el terreno a investigar se detectó la presencia de hidrocarburos y compuestos clorados que debían tratarse, según el Análisis Cuantitativo de Riesgos.

En un momento dado, el cliente necesitó que se actuara con rapidez debido a unas obras que debían efectuarse en una parte de la parcela, por lo que Litoclean readaptó los planes para resolver rápidamente la primera fase, respondiendo siempre a los objetivos previstos, como explica Joan Varias, director medioambiental del proyecto: “el proyecto inicial preveía un bombeo de aguas subterráneas mediante pozos pero hubiera llevado más tiempo así que optamos, en esta fase, por eliminar la fase libre, lo que permitió responder a la urgencia del cliente y cumplir con los objetivos”.

En la segunda fase, la complejidad vino por una cuestión de espacio. De debía trabajar dentro de la misma parcela, donde no había demasiado sitio para ello, así que se decidió separar el terreno en cuatro tramos y trabajar por separado en cada uno de ellos. En cada tramo se hacía una excavación selectiva, separando las tierras más contaminadas, las ligeramente contaminadas y las limpias mediante analíticas in situ con contrastes en laboratorio y, a partir de aquí, se trataban cada una de ellas de manera adecuada. “Las limpias se llevaban a un acopio de tierra que el cliente necesitaba para futuras obras, en las ligeramente contaminadas se hacía un tratamiento de volteo y aireación para volatilizar los compuestos  y promover la bioremediación hasta alcanzar los objetivos y las más contaminadas se trataban mediante lotes de 500 m3 en una plataforma especialmente preparada para la ejecución de un landfarming con aireación forzada, provocando un tratamiento más intensivo y rápido”, explica Varias. Esto se repitió con cada uno de los tramos, teniendo en cuenta que las paredes que separaban un tramo de otro se tenían que impermeabilizar para evitar que entrara afección al tramo en tratamiento.

Paralelamente a la acción sobre las tierras había un sistema de tratamiento de las aguas subterráneas. “Excavábamos hasta 1,5 metros por debajo del nivel freático, el tramo más afectado detectado, y se procedía al bombeo y tratamiento de las aguas, que posteriormente se volvían a infiltrar dentro del propio vaso de excavación, era un circuito cerrado”, comenta el director medioambiental del proyecto. Así se evitaba el vertido a la red de alcantarillado debiendo cumplir con los límites de vertido establecidos, algo que hubiera dificultado el proceso. Además, en todas las zonas donde se acopiaban las tierras se instalaron arquetas de recogida de las aguas (lixiviados de los propios suelos excavados o de la lluvia) que las bombeaba hacia el sistema de tratamiento y posterior infiltración en los vasos de excavación.

El resultado final fue todo un éxito, ya que se cumplieron los objetivos en cuanto a las tierras e incluso se sobrepasaron en el caso de las aguas subterráneas, pese al reducido espacio que obligó a plantear la actuación en diferentes tramos y etapas. Todo ello en un tiempo de ejecución bastante reducido, considerando los volúmenes del proyecto.

La capacidad de Litoclean de adaptarse a cada caso y sus circunstancias consiguieron remediar la zona pese a su complejidad y cumplir con los objetivos previstos dentro del plazo marcado. El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad y aplica su alto conocimiento y experiencia en cada caso.

 

La inmediata respuesta de Litoclean, clave para controlar una fuga de hidrocarburos

El emplazamiento de la estación de servicio, cercano a fincas de vecinos, provocaba un alto riesgo para las personas.

Uno de los mayores riesgos ante un caso de contaminación del suelo es la afectación a las personas. Un cliente se encontró con este problema cuando una fuga en una estación de servicio llegó a afectar a los huertos de los vecinos, pero la rápida intervención de Litoclean logró controlar la alarma social de manera inmediata.

El emplazamiento de la gasolinera suponía un problema añadido en este caso. Está construido a dos alturas separadas por un talud, en la parte más elevada se encuentra la estación y en la zona baja, una parcela fuera de servicio en la que se detectó que la afección se estaba movilizando. Esta parte baja es la que causaba que la fuga aflorara en el regato del que se sirven las fincas colindantes para el riego de sus huertos. Además, existía el riesgo de que la contaminación se extendiera hasta la ría y los pozos anexos, lo que hubiera supuesto problemas más graves.

Ante la llamada del cliente, preocupado por la situación, nuestra compañía respondió inmediatamente, tal como explica Andrés Carmona, uno de los encargados del proyecto: “nos pusimos a trabajar en fin de semana y en cuestión de un par de días teníamos todo en marcha y la contaminación estaba controlada. La rapidez de nuestra reacción fue clave para frenar las afectaciones a los vecinos”.

La primera medida que se llevó a cabo fue crear una barrera hidráulica con bombas neumáticas para hacer un bombeo intensivo y de primer nivel en la zona baja donde se detectó la movilización de la afección para así frenar la contaminación. Instantáneamente la gente dejó de observar vertidos en el regato y en sus fincas y se siguió trabajando en las tareas de descontaminación por alto vacío.

En total, se trataron más de 38.000 m³ de agua y se recuperaron 1.200 kg de hidrocarburos. En menos de dos años se alcanzaron los objetivos planteados al inicio del proyecto.

“La remediación ha funcionado muy bien y en un tiempo muy bueno, pese a las dificultades añadidas. El peculiar perfil del emplazamiento y el hecho de que se tratara de una gasolinera de mucho tránsito complicaron las labores de remediación, pero supimos adaptarnos a las circunstancias y conseguir los objetivos antes de lo previsto”, relata Javier Cortón, ingeniero encargado del caso.

En este tipo de situaciones, que requieren una actuación urgente, el alto grado de experiencia y conocimiento de Litoclean permiten que el problema quede bajo control inmediatamente para garantizar la seguridad de todos.

El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad.

LITOCLEAN resuelve con éxito un complejo caso de contaminación en una planta química a contrarreloj

LITOCLEAN ha conseguido cumplir a tiempo los objetivos planteados en un proyecto de descontaminación de una planta química afectada por diversos tipos de contaminantes. Las aguas subterráneas de esta planta estaban contaminadas pero también había afectación en suelos, que debían remediarse, como foco secundario, para que no provocasen una nueva contaminación de las aguas una vez procesadas. Se trataba de más de 3.000 m2 de suelos afectados hasta 5 metros de profundidad y sus aguas asociadas, en tres zonas afectadas dentro del mismo emplazamiento compartiendo tres tipos de contaminantes diferentes (organoclorados, hidrocarburos y arsénico), además de la presencia de sulfuros, que también debía subsanarse. Pero, por si la complejidad del caso fuera poca, LITOCLEAN tuvo que realizar el trabajo con los condicionantes del tiempo y del espacio en contra. La concesión del terreno cambiaba de manos por lo que se estaban llevando a cabo trabajos de demolición paralelamente y, por lo tanto, el tiempo de actuación para lograr los objetivos propuestos era muy limitado así como el espacio en el que operar.

El Análisis Cuantitativo de Riesgos dio como resultado que las aguas subterráneas que estaban afectadas por compuestos organoclorados, así como sus suelos adyacentes, eran las que entrañaban un riesgo potencial para la salud humana que superaba el umbral de aceptabilidad. Una vez analizados todos los condicionantes y realizado el Análisis de Riesgos, se optó por excavar el suelo contaminado de manera selectiva, es decir, separando y tratando solamente aquel que presentaba contaminación. Paralelamente se bombearon, trataron y reinfiltraron las aguas subterráneas. A medida que se generaban suelos a tratar, se realizaba la remediación on site y, verificados los objetivos, se repuso la tierra ya descontaminada.

La complejidad del proyecto supuso la aplicación de distintas técnicas de remediación: aireación para los suelos excavados, oxidación química con persulfato sódico activado para las aguas subterráneas y suelos remanentes, y oxidación con peróxido de hidrógeno en los suelos afectados por sulfuros. Ambos tratamientos por oxidación se testaron previamente mediante ensayos piloto para optimizar y asegurar su funcionamiento. Con la combinación de estas técnicas se conseguía cumplir con los objetivos dentro del margen de tiempo y no se generaban residuos.

En menos de un año los objetivos del proyecto se habían cumplido, lo que supone un gran éxito para LITOCLEAN, tal como explica el director del proyecto, Joan Varias: “en proyectos similares se trabaja durante tres años y este lo resolvimos en tan sólo 11 meses. Es de récord”. Además, “era un proyecto especialmente complejo por los diversos tipos de contaminantes y por el hecho de tener que trabajar en paralelo a la demolición de edificios e instalaciones en el mismo emplazamiento”, relata Varias.

Una vez más, el amplio conocimiento y la larga trayectoria de LITOCLEAN y de todos sus profesionales permitió que finalmente unos 20.000 m3 de suelo fueran tratados y repuestos así como 23.000 m3 de agua bombeada y tratada, hecho que supuso la consecución de los objetivos marcados.

El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad.

Un informe de Naciones Unidas alarma sobre la contaminación del suelo

La administración y la industria trabajan en España para evitar la degradación de la tierra y recuperar los terrenos afectados 

polluted oil

Un informe de la FAO (Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) denuncia que un tercio de los suelos del mundo están degradados y advierte de la falta de conciencia sobre la contaminación de la tierra, pese a su relación directa con la alimentación y la salud humanas.

“La contaminación de los suelos afecta a la comida que comemos, el agua que bebemos, el aire que respiramos, y la salud de nuestros ecosistemas”, declaró la Directora General Adjunta de la FAO, Maria Helena Semedo, al inicio del simposio, celebrado este mes de mayo y en el que se presentó este estudio. “El potencial de los suelos para hacer frente a la contaminación es limitado y, por eso, la prevención de la contaminación de los suelos debería ser una prioridad en todo el mundo”, añadió.

El informe, bajo el título “La contaminación del suelo: una realidad oculta”, apunta que existen prácticas agrícolas inadecuadas que degradan los suelos, como, por ejemplo, un uso abusivo de pesticidas y agroquímicos, vertidos incontrolados de basura, abonos o aguas residuales, malas prácticas en el tratamiento de residuos…

El estudio de Naciones Unidas alerta que, aunque la intensificación agrícola, la producción industrial y la urbanización prosiguen a un ritmo rápido, hasta ahora no se ha realizado una evaluación sistemática del estado de la contaminación del suelo a nivel mundial. Los análisis que se han llevado a cabo se han limitado en su mayoría a las economías desarrolladas, donde existe más control y concienciación, y los datos arrojados son preocupantes. Por ejemplo, en China, el 19% de la tierra cultivable está contaminada con sustancias como cadmio, níquel o arsénico, en la Zona Económica Europea y en los Balcanes occidentales existen 3 millones de lugares contaminados, y en Estados Unidos, 1.300 localidades sufren un elevado índice de polución.

suelo 4En un reciente artículo del diario El País, la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo opina que en Europa hay avances aceptables, pero lamenta que se ha descartado elaborar una directiva para proteger los suelos como la que se hizo para cuidar las aguas, en esa línea de olvidarse de la tierra. También considera que hay distintos tratados y convenciones internacionales, aunque de efectividad limitada. En muchos casos, porque los países ni siquiera tienen datos ni capacidad efectiva para hacer cumplir las regulaciones al respecto o para tratar los residuos y vertidos correctamente.

Buenas perspectivas 

Ante esta situación, LITOCLEAN, consultoría experta en la descontaminación de suelos, observa que afortunadamente las cosas han cambiado y que se actúa con mayor responsabilidad.

El director de proyectos de LITOCLEAN, Carlos Herrarte, afirma que “se están haciendo bien las cosas en esta materia, aunque está claro que todo puede ser mejorable”. Para Herrarte, si bien no existe una directiva europea específica sobre suelos, al controlarse la contaminación de las aguas, automáticamente se está cuidando también del suelo; puesto que si uno está alterado afecta al otro. Además, Herrarte puntualiza que la legislación española dispone de un apartado específico dedicado a los suelos y que la Ley de Responsabilidad Medioambiental recoge cualquier daño contra el entorno natural, lo que incluye la tierra. En definitiva, para Herrarte, “sí que se hacen acciones para proteger y restaurar suelos por parte de la administración y las industrias en España, aunque es un tema desconocido para la mayoría de la opinión pública”. El director de proyectos de LITOCLEAN opina que la complejidad tanto para identificar un suelo contaminado como para repararlo dificulta el abordaje de esta temática, por lo que “se necesitan expertos que hagan un buen control y una adecuada gestión del suelo y aguas”.

Herrarte recuerda que hasta hace relativamente poco, en los años cincuenta, el suelo se utilizaba como un vertedero y se consideraba buena práctica medioambiental enterrar en el suelo substancias inflamables. A partir del 2005, con la aprobación del Real Decreto 9/2005 por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo, en España se ha avanzado de manera notable en esta materia. Así que “somos una industria joven”, señala el director de proyectos de la consultora medioambiental experta en descontaminación de suelos, que quiere destacar el camino recorrido en pocos años.