LITOCLEAN supera los objetivos marcados en un proyecto de remediación de suelos y aguas

La limitación de espacio fue uno de los obstáculos que los profesionales tuvieron que superar para conseguir el éxito del trabajo.

En cualquier proyecto de remediación es importante saber adaptarse a las circunstancias y tener capacidad de perseguir los objetivos marcados pese a las dificultades. Bajo esta máxima, Litoclean consiguió remediar más de 37.000 m3 de tierras afectadas y más de 124.000 m3 de aguas, una cifra muy por encima de los objetivos planteados inicialmente, en un puerto industrial donde se habían desarrollado actividades del sector alimentario y textil. En el terreno a investigar se detectó la presencia de hidrocarburos y compuestos clorados que debían tratarse, según el Análisis Cuantitativo de Riesgos.

En un momento dado, el cliente necesitó que se actuara con rapidez debido a unas obras que debían efectuarse en una parte de la parcela, por lo que Litoclean readaptó los planes para resolver rápidamente la primera fase, respondiendo siempre a los objetivos previstos, como explica Joan Varias, director medioambiental del proyecto: “el proyecto inicial preveía un bombeo de aguas subterráneas mediante pozos pero hubiera llevado más tiempo así que optamos, en esta fase, por eliminar la fase libre, lo que permitió responder a la urgencia del cliente y cumplir con los objetivos”.

En la segunda fase, la complejidad vino por una cuestión de espacio. De debía trabajar dentro de la misma parcela, donde no había demasiado sitio para ello, así que se decidió separar el terreno en cuatro tramos y trabajar por separado en cada uno de ellos. En cada tramo se hacía una excavación selectiva, separando las tierras más contaminadas, las ligeramente contaminadas y las limpias mediante analíticas in situ con contrastes en laboratorio y, a partir de aquí, se trataban cada una de ellas de manera adecuada. “Las limpias se llevaban a un acopio de tierra que el cliente necesitaba para futuras obras, en las ligeramente contaminadas se hacía un tratamiento de volteo y aireación para volatilizar los compuestos  y promover la bioremediación hasta alcanzar los objetivos y las más contaminadas se trataban mediante lotes de 500 m3 en una plataforma especialmente preparada para la ejecución de un landfarming con aireación forzada, provocando un tratamiento más intensivo y rápido”, explica Varias. Esto se repitió con cada uno de los tramos, teniendo en cuenta que las paredes que separaban un tramo de otro se tenían que impermeabilizar para evitar que entrara afección al tramo en tratamiento.

Paralelamente a la acción sobre las tierras había un sistema de tratamiento de las aguas subterráneas. “Excavábamos hasta 1,5 metros por debajo del nivel freático, el tramo más afectado detectado, y se procedía al bombeo y tratamiento de las aguas, que posteriormente se volvían a infiltrar dentro del propio vaso de excavación, era un circuito cerrado”, comenta el director medioambiental del proyecto. Así se evitaba el vertido a la red de alcantarillado debiendo cumplir con los límites de vertido establecidos, algo que hubiera dificultado el proceso. Además, en todas las zonas donde se acopiaban las tierras se instalaron arquetas de recogida de las aguas (lixiviados de los propios suelos excavados o de la lluvia) que las bombeaba hacia el sistema de tratamiento y posterior infiltración en los vasos de excavación.

El resultado final fue todo un éxito, ya que se cumplieron los objetivos en cuanto a las tierras e incluso se sobrepasaron en el caso de las aguas subterráneas, pese al reducido espacio que obligó a plantear la actuación en diferentes tramos y etapas. Todo ello en un tiempo de ejecución bastante reducido, considerando los volúmenes del proyecto.

La capacidad de Litoclean de adaptarse a cada caso y sus circunstancias consiguieron remediar la zona pese a su complejidad y cumplir con los objetivos previstos dentro del plazo marcado. El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad y aplica su alto conocimiento y experiencia en cada caso.

 

Los suelos afectados por radiactividad en España

El Centro de Seguridad Nuclear ha admitido que existen varios emplazamientos radiactivos. Hace diez años que se espera un inventario de suelos contaminados por este fenómeno.

El Centro de Seguridad Nuclear (CSN) dio a conocer a principios de octubre una lista con hasta seis emplazamientos con presencia de radiactividad en España, al margen de las instalaciones autorizadas. Según el CSN, no existe riesgo radiológico significativo en esas localizaciones y han ido actuando en cada una de ellas cuando ha sido necesario, “para garantizar la protección radiológica de la población y del Medio Ambiente”.

Este listado se publica después de la polémica entorno a los suelos radiactivos que se creó tras la noticia del diario El País sobre las zanjas del Jarama, donde la dictadura escondió lodos radiactivos de una fuga del Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas). Se ha sabido que existen varias zanjas en los márgenes del canal de riego con restos de Cesio137 y Estroncio90, sin ningún tipo de señalización.

Estos emplazamientos y otros deberían estar recogidos en un “inventario de terrenos o recursos hidrológicos afectados por contaminación radiológica” que el Real Decreto 35/2008 sobre el reglamento de instalaciones nucleares y radiactivas obligaba a elaborar. Una década después, ese inventario no ha visto todavía la luz aunque, a raíz de la nueva polémica, el Ministerio para la Transición Ecológica se ha comprometido a realizarlo.

El CSN defiende que la aprobación de ese catálogo exige la modificación de la ley de energía nuclear para que en ella conste la definición de suelo contaminado en cuanto a niveles, así como las responsabilidades sobre esos terrenos y su posterior restauración. También remarcan la necesidad de hacer un rastreo de los “terrenos sospechosos” de haber sido contaminados en el pasado, ya que la mayoría de ellos responden a prácticas realizadas hace años.

En la lista del CSN figuran localizaciones como Palomares (Almería), Río Tinto (Huelva), Flix (Tarragona) y el citado Canal del Jarama (Madrid y Toledo) y diferentes elementos, entre ellos los ya citados Cesio137 y Estroncio90, Plutonio 239, Americio 241, Radio 226 y Uranio 238. También se habla de que existen en España antiguas explotaciones de material metálico en las que cabría “considerar la presencia de material radiactivo para la restauración y utilización posterior de los terrenos”.

Los suelos contaminados por radiactividad vuelven a estar en la agenda política y mediática del país, a la espera de un inventario que permita conocer la situación real y tomar las medidas necesarias.

La inmediata respuesta de Litoclean, clave para controlar una fuga de hidrocarburos

El emplazamiento de la estación de servicio, cercano a fincas de vecinos, provocaba un alto riesgo para las personas.

Uno de los mayores riesgos ante un caso de contaminación del suelo es la afectación a las personas. Un cliente se encontró con este problema cuando una fuga en una estación de servicio llegó a afectar a los huertos de los vecinos, pero la rápida intervención de Litoclean logró controlar la alarma social de manera inmediata.

El emplazamiento de la gasolinera suponía un problema añadido en este caso. Está construido a dos alturas separadas por un talud, en la parte más elevada se encuentra la estación y en la zona baja, una parcela fuera de servicio en la que se detectó que la afección se estaba movilizando. Esta parte baja es la que causaba que la fuga aflorara en el regato del que se sirven las fincas colindantes para el riego de sus huertos. Además, existía el riesgo de que la contaminación se extendiera hasta la ría y los pozos anexos, lo que hubiera supuesto problemas más graves.

Ante la llamada del cliente, preocupado por la situación, nuestra compañía respondió inmediatamente, tal como explica Andrés Carmona, uno de los encargados del proyecto: “nos pusimos a trabajar en fin de semana y en cuestión de un par de días teníamos todo en marcha y la contaminación estaba controlada. La rapidez de nuestra reacción fue clave para frenar las afectaciones a los vecinos”.

La primera medida que se llevó a cabo fue crear una barrera hidráulica con bombas neumáticas para hacer un bombeo intensivo y de primer nivel en la zona baja donde se detectó la movilización de la afección para así frenar la contaminación. Instantáneamente la gente dejó de observar vertidos en el regato y en sus fincas y se siguió trabajando en las tareas de descontaminación por alto vacío.

En total, se trataron más de 38.000 m³ de agua y se recuperaron 1.200 kg de hidrocarburos. En menos de dos años se alcanzaron los objetivos planteados al inicio del proyecto.

“La remediación ha funcionado muy bien y en un tiempo muy bueno, pese a las dificultades añadidas. El peculiar perfil del emplazamiento y el hecho de que se tratara de una gasolinera de mucho tránsito complicaron las labores de remediación, pero supimos adaptarnos a las circunstancias y conseguir los objetivos antes de lo previsto”, relata Javier Cortón, ingeniero encargado del caso.

En este tipo de situaciones, que requieren una actuación urgente, el alto grado de experiencia y conocimiento de Litoclean permiten que el problema quede bajo control inmediatamente para garantizar la seguridad de todos.

El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad.

LITOCLEAN resuelve con éxito un complejo caso de contaminación en una planta química a contrarreloj

LITOCLEAN ha conseguido cumplir a tiempo los objetivos planteados en un proyecto de descontaminación de una planta química afectada por diversos tipos de contaminantes. Las aguas subterráneas de esta planta estaban contaminadas pero también había afectación en suelos, que debían remediarse, como foco secundario, para que no provocasen una nueva contaminación de las aguas una vez procesadas. Se trataba de más de 3.000 m2 de suelos afectados hasta 5 metros de profundidad y sus aguas asociadas, en tres zonas afectadas dentro del mismo emplazamiento compartiendo tres tipos de contaminantes diferentes (organoclorados, hidrocarburos y arsénico), además de la presencia de sulfuros, que también debía subsanarse. Pero, por si la complejidad del caso fuera poca, LITOCLEAN tuvo que realizar el trabajo con los condicionantes del tiempo y del espacio en contra. La concesión del terreno cambiaba de manos por lo que se estaban llevando a cabo trabajos de demolición paralelamente y, por lo tanto, el tiempo de actuación para lograr los objetivos propuestos era muy limitado así como el espacio en el que operar.

El Análisis Cuantitativo de Riesgos dio como resultado que las aguas subterráneas que estaban afectadas por compuestos organoclorados, así como sus suelos adyacentes, eran las que entrañaban un riesgo potencial para la salud humana que superaba el umbral de aceptabilidad. Una vez analizados todos los condicionantes y realizado el Análisis de Riesgos, se optó por excavar el suelo contaminado de manera selectiva, es decir, separando y tratando solamente aquel que presentaba contaminación. Paralelamente se bombearon, trataron y reinfiltraron las aguas subterráneas. A medida que se generaban suelos a tratar, se realizaba la remediación on site y, verificados los objetivos, se repuso la tierra ya descontaminada.

La complejidad del proyecto supuso la aplicación de distintas técnicas de remediación: aireación para los suelos excavados, oxidación química con persulfato sódico activado para las aguas subterráneas y suelos remanentes, y oxidación con peróxido de hidrógeno en los suelos afectados por sulfuros. Ambos tratamientos por oxidación se testaron previamente mediante ensayos piloto para optimizar y asegurar su funcionamiento. Con la combinación de estas técnicas se conseguía cumplir con los objetivos dentro del margen de tiempo y no se generaban residuos.

En menos de un año los objetivos del proyecto se habían cumplido, lo que supone un gran éxito para LITOCLEAN, tal como explica el director del proyecto, Joan Varias: “en proyectos similares se trabaja durante tres años y este lo resolvimos en tan sólo 11 meses. Es de récord”. Además, “era un proyecto especialmente complejo por los diversos tipos de contaminantes y por el hecho de tener que trabajar en paralelo a la demolición de edificios e instalaciones en el mismo emplazamiento”, relata Varias.

Una vez más, el amplio conocimiento y la larga trayectoria de LITOCLEAN y de todos sus profesionales permitió que finalmente unos 20.000 m3 de suelo fueran tratados y repuestos así como 23.000 m3 de agua bombeada y tratada, hecho que supuso la consecución de los objetivos marcados.

El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad.

Un informe de Naciones Unidas alarma sobre la contaminación del suelo

La administración y la industria trabajan en España para evitar la degradación de la tierra y recuperar los terrenos afectados 

polluted oil

Un informe de la FAO (Agencia de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura) denuncia que un tercio de los suelos del mundo están degradados y advierte de la falta de conciencia sobre la contaminación de la tierra, pese a su relación directa con la alimentación y la salud humanas.

“La contaminación de los suelos afecta a la comida que comemos, el agua que bebemos, el aire que respiramos, y la salud de nuestros ecosistemas”, declaró la Directora General Adjunta de la FAO, Maria Helena Semedo, al inicio del simposio, celebrado este mes de mayo y en el que se presentó este estudio. “El potencial de los suelos para hacer frente a la contaminación es limitado y, por eso, la prevención de la contaminación de los suelos debería ser una prioridad en todo el mundo”, añadió.

El informe, bajo el título “La contaminación del suelo: una realidad oculta”, apunta que existen prácticas agrícolas inadecuadas que degradan los suelos, como, por ejemplo, un uso abusivo de pesticidas y agroquímicos, vertidos incontrolados de basura, abonos o aguas residuales, malas prácticas en el tratamiento de residuos…

El estudio de Naciones Unidas alerta que, aunque la intensificación agrícola, la producción industrial y la urbanización prosiguen a un ritmo rápido, hasta ahora no se ha realizado una evaluación sistemática del estado de la contaminación del suelo a nivel mundial. Los análisis que se han llevado a cabo se han limitado en su mayoría a las economías desarrolladas, donde existe más control y concienciación, y los datos arrojados son preocupantes. Por ejemplo, en China, el 19% de la tierra cultivable está contaminada con sustancias como cadmio, níquel o arsénico, en la Zona Económica Europea y en los Balcanes occidentales existen 3 millones de lugares contaminados, y en Estados Unidos, 1.300 localidades sufren un elevado índice de polución.

suelo 4En un reciente artículo del diario El País, la Sociedad Española de la Ciencia del Suelo opina que en Europa hay avances aceptables, pero lamenta que se ha descartado elaborar una directiva para proteger los suelos como la que se hizo para cuidar las aguas, en esa línea de olvidarse de la tierra. También considera que hay distintos tratados y convenciones internacionales, aunque de efectividad limitada. En muchos casos, porque los países ni siquiera tienen datos ni capacidad efectiva para hacer cumplir las regulaciones al respecto o para tratar los residuos y vertidos correctamente.

Buenas perspectivas 

Ante esta situación, LITOCLEAN, consultoría experta en la descontaminación de suelos, observa que afortunadamente las cosas han cambiado y que se actúa con mayor responsabilidad.

El director de proyectos de LITOCLEAN, Carlos Herrarte, afirma que “se están haciendo bien las cosas en esta materia, aunque está claro que todo puede ser mejorable”. Para Herrarte, si bien no existe una directiva europea específica sobre suelos, al controlarse la contaminación de las aguas, automáticamente se está cuidando también del suelo; puesto que si uno está alterado afecta al otro. Además, Herrarte puntualiza que la legislación española dispone de un apartado específico dedicado a los suelos y que la Ley de Responsabilidad Medioambiental recoge cualquier daño contra el entorno natural, lo que incluye la tierra. En definitiva, para Herrarte, “sí que se hacen acciones para proteger y restaurar suelos por parte de la administración y las industrias en España, aunque es un tema desconocido para la mayoría de la opinión pública”. El director de proyectos de LITOCLEAN opina que la complejidad tanto para identificar un suelo contaminado como para repararlo dificulta el abordaje de esta temática, por lo que “se necesitan expertos que hagan un buen control y una adecuada gestión del suelo y aguas”.

Herrarte recuerda que hasta hace relativamente poco, en los años cincuenta, el suelo se utilizaba como un vertedero y se consideraba buena práctica medioambiental enterrar en el suelo substancias inflamables. A partir del 2005, con la aprobación del Real Decreto 9/2005 por el que se establece la relación de actividades potencialmente contaminantes del suelo, en España se ha avanzado de manera notable en esta materia. Así que “somos una industria joven”, señala el director de proyectos de la consultora medioambiental experta en descontaminación de suelos, que quiere destacar el camino recorrido en pocos años.

LITOCLEAN repara en tiempo récord un sitio contaminado con combustible de aviación

Remedia más de 21.000 mde suelos afectados tras ocho meses de actuación

descontaminación litoclean

LITOCLEAN cuenta con una gran experiencia en remediación de suelos y aguas contaminadas. Prueba de ello es la descontaminación exitosa que logró en tiempo récord en los terrenos afectados por un oleoducto y los depósitos a los que transportaba el hidrocarburo.

Tras una investigación exhaustiva en la zona a remediar se detectaron 3.600 m2 de suelos afectados por una fuga de combustible de aviación, de entre dos y cinco metros de profundidad. Las aguas subterráneas también mostraban contaminación. Y todo ello con un riesgo no admisible para la salud humana y el medio ambiente, por el que era necesaria una actuación con el fin de recuperar la calidad de la tierra.

El objetivo marcado por LITOCLEAN consistió en remediar suelos y aguas subterráneas asociadas en las parcelas afectadas en un tiempo máximo de ocho meses. Para llevarlo a cabo los expertos de la firma optaron por aplicar una técnica combinada de excavación selectiva de los suelos a través de aireación forzada, barrera hidráulica y oxigenación del agua. Se trata, según el técnico hidrogeólogo de LITOCLEAN, Sergi López, de “una metodología efectiva teniendo en cuenta el elevado volumen de tierras a excavar, que alcanzaba los 34.717 m3, el plazo de ejecución limitado y el presupuesto ajustado que teníamos”.

La aireación forzada de suelos es una técnica que consiste en transportar la tierra contaminada a una plataforma que emite vapores oxigenados, con el objetivo de favorecer la expulsión de los gases nocivos, a la vez que una máquina voltea la tierra para airearla y volatilizar los contaminantes. Este método se combinó con la creación de barreras hidráulicas para aislar el agua subterránea afectada por los hidrocarburos y evitar su propagación a otros lugares. Por último, se optó por la técnica de oxigenación del agua, para alterar la química de las moléculas contaminantes y convertirlas en inocuas.

Después de la intervención de la compañía, se reparó un total de 21.086 mde suelos y se vehiculó y trató un volumen de agua de 62.830 m3. Además, según el técnico de LITOCLEAN, “se obtuvo una reducción exitosa de las concentraciones de hidrocarburos detectadas en suelos y aguas, superior al 90%”, y se recuperaron 2.100 litros de gasolina de aviación.

Hace más de una década que la consultora LITOCLEAN, experta en descontaminación de suelos, implementa esta combinación de técnicas, que son adecuadas en casos de remediación de un gran volumen de tierras, contando con un plazo de ejecución y presupuesto limitado. En la actualidad y con los avances tecnológicos en este campo también se aplica el método de biorremediación de suelos. Este proceso de recuperación del suelo tiene la ventaja de requerir una menor inversión económica, pese a que, en contrapartida, se dilata más en el tiempo.

 

 

LITOCLEAN subsana con éxito la contaminación por hidrocarburos en una planta industrial petroquímica

La compañía solventó este reto mediante un tratamiento de oxidación química a través de biopilas

En algunas ocasiones se producen fugas o derrames accidentales de hidrocarburos y otros componentes nocivos como consecuencia de la actividad en instalaciones industriales químicas y petroquímicas. Estos incidentes van afectando la tierra y las aguas subterráneas asociadas. Los suelos contaminados por petróleo o sus derivados presentan uno de los desafíos más complicados para los especialistas en remediación.

litoclean mexico

LITOCLEAN ha podido subsanar recientemente con éxito la contaminación en una instalación industrial dedicada a la fabricación de etileno. Tras un examen exhaustivo se determinó que en la planta existían cinco focos con un riesgo inaceptable de contaminación en una superficie de 8500 m2. La compañía especializada en remediación de suelos propuso reparar las parcelas degradadas aplicando un tratamiento de oxidación química a través de biopilas.

El proceso consiste en excavar la zona a tratar, extraer la tierra afectada amontonándola en pilas y a continuación aplicar un producto químico basado en agentes oxidantes para rebajar las concentraciones de contaminantes a niveles aceptables. “Una de las ventajas de este método es que resulta más económico que otros tratamientos de remediación, es rápido y se aplica y controla fácilmente”, según explica el director de Proyectos de LITOCLEAN, Carles García. En este caso, gracias a haber encontrado la mejor solución, los técnicos de esta empresa consiguieron reparar el terreno en diez meses.

El Grupo TEMA LITOCLEAN cuenta con una larga trayectoria trabajando en proyectos de investigación y descontaminación de suelos y como consultoría ambiental y de seguridad.

Un estudio tras el incendio de Doñana de este verano revela los efectos de las llamas en el suelo

Los fuegos impermeabilizan el suelo y provocan el desplazamiento de las cenizas, que pueden transportar sustancias nocivas, expandiendo la contaminación a acuíferos y otras zonas 

Los incendios alteran sustancialmente las características de la capa superficial del suelo, que generalmente es la más fértil, y convierten la tierra afectada en impermeable. Así lo demuestra una investigación llevada a cabo después del incendio de Doñana por científicos de MED Soil Research Group (Universidad de Sevilla) y de Materia Orgánica en Suelos y Sedimentos (MOSS) del Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Sevilla (IRNAS-CSIC), tal y como ha publicado el diario El País.

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Cuesta Maneli, zona cercana a Doñana, calcinada tras el incendio. Fuente: EUROPA PRESS

Según este estudio, las llamas convierten el suelo permeable en hidrófobo al alterar la composición molecular de la materia orgánica y la proporción de ácidos grasos de cadena larga. La modificación explica la formación del llamado “chapapote de monte”, el lodo de cenizas y sedimentos finos que aparece en las zonas siniestradas. Posteriormente, con el agua de la lluvia los restos dejados por el fuego son arrastrados a los acuíferos, ríos y costa, que a su vez también quedan afectados con sustancias nocivas, expandiendo la contaminación medioambiental. En lugares donde no hay precipitaciones, el material tóxico se mezcla con el suelo, ya de por sí alterado por el fuego.

Este estudio permite abordar con más eficacia las labores de restauración, que no sólo deben ir enfocadas en recomponer la cubierta vegetal, sino también en remediación de suelos. El científico titular del IRNAS, José Antonio González Pérez, destaca que “a pesar de estar tan cerca de nosotros y de ser un recurso fundamental para la vida, el suelo sobre el que vivimos es un gran desconocido. Aparte de ser la base para la producción de alimentos y fibras para nuestros vestidos, filtra el agua que bebemos, la almacena y además previene de inundaciones y sequías y combate el cambio climático global fijando gases de efecto invernadero”.

Se triplica el registro de emplazamientos potencialmente contaminantes en Cataluña desde 2005

Las empresas catalanas optan por la vía voluntaria de la recuperación del suelo sin esperar a la actuación de la inspección 

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Cataluña es uno de los motores industriales de España y concentra casi una cuarta parte de la producción de bienes, según datos del Instituto Nacional de Estadística. La otra cara de la moneda es que también se convierte en la región susceptible de encabezar el ranking de suelos más degradados, dado que la actividad industrial y comercial es la responsable de la mayor parte de la contaminación del subsuelo y aguas subterráneas. Este hecho ha obligado a la administración a realizar un mayor control para evitar la afectación del territorio y a asegurar la subsanación en caso de detectar importantes anomalías. Sigue leyendo

Las Comunidades apuestan por reducir los riesgos para la salud con estrictos criterios de evaluación de suelos contaminados

foto1La Junta de Andalucía ha aprobado recientemente la “Guía de evaluación de riesgos para la salud humana en suelos potencialmente contaminados”, un documento que marca las directrices para la ejecución de los estudios del suelo. La publicación de guías, una práctica no implementada en todas las Comunidades, adquiere cada día más relevancia porque, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las sustancias químicas que no se administran de forma adecuada pueden influir negativamente en la salud del ser humano y en el medio ambiente. Sigue leyendo