Una nueva normativa regulará la presencia de PFAS en el agua de consumo

SONIA BALUK, XAVI GARCÍA SABÍN

El proyecto de Real Decreto sobre el control de la calidad de estas aguas establece plazos a partir de julio 2023.

El contenido de contaminantes emergentes como PFAS, microplásticos y antibióticos en las aguas de consumo preocupa gravemente, sobre todo en las grandes urbes. Los PFAS se han utilizado desde hace años en la formulación de una amplia gama de productos de uso habitual. Es a principios de los años 2000 cuando se toma conciencia de su impacto al medioambiente dada la preocupación que generan sus potenciales efectos perjudiciales para la salud humana. Que exista un control sobre su presencia en el agua de consumo y se establezcan parámetros es de vital relevancia.

Fuente: ITRC
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Marc García: “Nos preparamos ante los contaminantes emergentes porque serán un problema en el futuro”

Marc García lleva cerca de siete años en LITOCLEAN. Comenzó su trayectoria como ayudante técnico, luego fue técnico de proyectos y, seguidamente, ocupó el cargo de director de proyectos. Ahora es el nuevo director del Departamento de Remediaciones de la compañía.

¿Cómo afrontas este nuevo nombramiento como director de Remediaciones?

Es un reto muy importante porque pasas de tener una mentalidad enfocada a proyectos concretos a abarcar la totalidad de trabajos que actualmente gestiona el departamento.

Agradezco la confianza que ha tenido LITOCLEAN en todo mi proceso de evolución y empiezo el nuevo cargo con muchas ganas de continuar creciendo y de seguir trabajando codo con codo con mis compañeros en una línea de mejora continuista.

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Contaminantes emergentes: un desafío a abordar

Los microplásticos, los antibióticos y los PFOA y PFOS son algunos de los nuevos compuestos que se estudian para conocer su posible impacto ambiental.

El gran desafío en el sector medioambiental actualmente es estar en continuo aprendizaje, ya que las regulaciones, las técnicas de producción, el desarrollo de nuevos materiales e incluso los contaminantes pueden cambiar constantemente. Ante este escenario, es necesario el conocimiento de un grupo multidisciplinario de profesionales que generen ideas para resolver cada proyecto.

De entre las novedades a las que nos enfrentamos, destacan los contaminantes emergentes. No existe una definición estandarizada para ellos, pero podríamos decir que son aquellos químicos de origen natural o sintético, microorganismos y materiales que son potencialmente contaminantes pero que no son monitorizados habitualmente y, por lo tanto, no se dispone de datos estandarizados ni revisados sobre su impacto en la salud humana y en los ecosistemas, así como aquellos químicos y materiales sobre los que los estándares y legislaciones se encuentran evolucionando según nuevos aportes de la ciencia.

En algunos casos, el vertido de químicos emergentes al medio puede haber ocurrido durante un largo periodo de tiempo, pero no se ha reconocido hasta que se han desarrollado nuevos métodos de detección. En otros casos, la síntesis de nuevos químicos o los cambios en los métodos de desecho pueden haber creado nuevas fuentes de contaminantes emergentes.

El origen de estos contaminantes es múltiple, como también lo es su presencia en el subsuelo y su grado de alcance sobre los distintos acuíferos. Los aportes a los acuíferos pueden proceder de las plantas de tratamiento de aguas que reciben aguas residuales residenciales conjuntamente con las provenientes de establecimientos sanitarios, de zonas residenciales que cuenten con cámaras sépticas que presentan filtraciones, de vertidos originados por la actividad agrícola-ganadera, rellenos sanitarios, instalaciones asociadas a la aviación con uso de grandes cantidades de sustancias para extinguir fuego o productos retardadores de llama, etc.

Actualmente, se consideran contaminantes emergentes compuestos químicos de naturaleza diversa; de entre ellos, destacan, por el interés que suscitan, los microplásticos, los antibióticos y otros productos farmacéuticos y los PFOA y PFOS. Su estudio es un reto para las comunidades científica y medioambiental y requiere de un trabajo conjunto de todas ellas con el fin de definir las mezclas de compuestos que se deben analizar, conocer sus propiedades toxicológicas individualmente o en una mezcla compleja, disponer de laboratorios que demuestren solidez en su detección, así como entidades de regulación aplicando criterios armonizados, etc.

Desde el ámbito de la consultoría medioambiental se deberá maximizar la interacción con las diferentes áreas que serán partícipes de los estudios que incluyan a los contaminantes emergentes. Será primordial lograr un  consenso transversal en su regulación, análisis y remediación.